Características
La Spalla Cruda se distingue por su carne firme pero tierna, de un rojo intenso y brillante, salpicada de finas vetas de grasa blanca que realzan su dulzura. En boca, es sabrosa y equilibrada, con una textura agradable y un aroma profundo que evoca las bodegas de maduración, la tradición de la carnicería de cerdo de Parma y los aromas de la Bassa. Es un embutido singular, elegante y auténtico, ideal para quienes buscan un producto diferente a los embutidos clásicos más conocidos.
Emparejamientos
La Spalla Cruda es perfecta servida a temperatura ambiente, en lonchas finas y acompañada de pan rústico, focaccia caliente o un pastel frito emiliano. Combina a la perfección con un vino blanco espumoso seco y refrescante, o con un rosado fresco y delicado, que complementa su dulzor sin enmascarar su sabor. También es excelente en una tabla de quesos con Parmigiano Reggiano, giardiniera casera y algunas verduras encurtidas.
Reseñas