
Salami de Mora Romagnola
Peso del producto: 0.700 kg
Maduración mínima: 70-90 días
Producto envuelto y listo para ser cortado
IMPORTANTE: El peso de los embutidos, al ser artesanales, nunca puede ser preciso al detalle. Si hay diferencias de peso, nos aseguraremos de compensar las pequeñas diferencias de peso variando las cantidades de otros productos del carrito, pero nunca habrá cambios de precio.
Salami de Mora Romagnola
El salami Mora Romagnola es una excelencia artesanal elaborada con la fina carne de esta antigua raza de cerdo autóctona de Romaña. La masa se trabaja a mano, con adición de sal, pimienta y aromas naturales, sin conservantes. Tras una lenta maduración, el salami adquiere un sabor intenso, rústico y armonioso, con un perfecto equilibrio entre magros y grasas. Ideal para disfrutarlo como aperitivo con pan casero y quesos locales, expresa toda la autenticidad y el sabor de la tradición romaña.
La zona de producción del Salami Mora Romagnola se sitúa principalmente en Romaña, en las provincias de Rávena, Forlì-Cesena y Rimini, donde la raza Mora Romagnola ha sido recuperada y valorizada en las últimas décadas. Las granjas de esta raza autóctona están situadas generalmente en zonas montañosas o llanas, donde los cerdos se crían en estado semisalvaje o salvaje, alimentándose de forma natural de bellotas, raíces y cereales locales.
La elaboración artesanal del jamón se realiza en fábricas de embutidos locales que respetan las técnicas ancestrales de salazón y condimentación, garantizando un producto de altísima calidad ligado al territorio.
Mora Romagnola Salami es el resultado de una elaboración artesanal que respeta las tradiciones locales de Romaña. La carne utilizada procede exclusivamente de cerdos de Mora Romagnola, criados en estado salvaje o semisalvaje y alimentados de forma natural.
La elaboración comienza con la selección de las mejores partes del cerdo, principalmente paleta, tocino y magros. La carne se muele en trozos grandes para mantener una textura rústica y se mezcla con sal marina, granos de pimienta y sabores naturales, sin agregar conservantes ni aditivos químicos.
A continuación se embute la mezcla en tripa natural y se amarra a mano. A esto le sigue una maduración lenta en ambientes frescos y ventilados, que puede durar de 2 a 4 meses, durante la cual el salami desarrolla sus aromas característicos y un sabor pleno y armonioso. Durante la maduración, el salami se controla periódicamente para garantizar una correcta maduración.
El resultado es un producto auténtico, de sabor fuerte y único, que representa la tradición campesina y el territorio de Romaña.
Mora Romagnola Salami tiene orígenes antiguos, ligados a la tradición campesina de Romaña. La Mora Romagnola es una raza de cerdo autóctona, criada desde la Edad Media en la campiña de Romaña. Hasta principios del siglo XX, estaba muy extendido en las provincias de Rávena, Forlì-Cesena y Rimini, apreciadas por su resistencia, la calidad de su carne y su sabrosa grasa.
En la década de 1950, con la introducción de razas de cerdos más productivas, la Mora Romagnola estuvo en peligro de extinción. En los años 90, gracias al compromiso de criadores locales y de organismos como la Región de Emilia-Romaña, se inició un proyecto de recuperación de la raza. Hoy la Mora Romagnola se ha convertido en un símbolo de biodiversidad y sostenibilidad, representando un patrimonio gastronómico único.
El salami elaborado con esta preciada carne es el resultado de antiguas técnicas artesanales transmitidas de generación en generación, que nos permiten obtener un producto con un sabor auténtico y fuertemente ligado a la zona de Romaña. Este salami es una rareza que cuenta la historia de un territorio, su cultura campesina y el renacimiento de una raza porcina autóctona.
Características
El salami Mora Romagnola destaca por su color rojo intenso, con grasa blanca nacarada bien distribuida, señal de una esmerada elaboración artesanal. El aroma es fuerte y atractivo, con notas especiadas y un aroma que recuerda a las hierbas silvestres típicas de los pastos de Romaña. En boca, el sabor es pleno y redondo, con un perfecto equilibrio entre dulzor y sabor. La consistencia es compacta pero suave, gracias a la lenta maduración que realza las cualidades de la carne.
Maridajes
Este salami combina perfectamente con una copa de Sangiovese di Romagna, que realza sus sabores con su frescura y estructura. También es excelente con vinos espumosos como el Lambrusco di Modena o un Gutturnio. En la mesa, combina bien con pan rústico o Romagna piadina, acompañado de quesos curados como el Pecorino di Fossa o productos frescos como el Squacquerone di Romagna.
Para darle un toque más creativo, el salami se puede servir con miel de castañas o mermelada de cebolla morada, lo que realza su complejidad aromática. Perfecto para platos combinados, aperitivos rústicos o como ingrediente para enriquecer sándwiches gourmet, representa una auténtica experiencia gustativa ligada a la tradición romaña.
Cerdo, sal, pimienta, ajo


































Reseñas
Diese Wurst ist Spitze!!🌞👍